Contrebia Belaisca
La cultura celtibérica

botorrita
Botorrita

Escrito en Bronce

Botorrita, Zaragoza

En las proximidades del casco urbano de Botorrita (Zaragoza) se encuentra la ciudad celtibérica de Contrebia Belaisca. Floreció bajo la dominación romana, en el tránsito del siglo II al I a.n.e. y, probablemente, fue destruida de manera violenta durante las guerras civiles que asolaron el valle medio del Ebro durante el siglo I a.n.e.

Las excavaciones realizadas en el sitio desde hace ya medio siglo han sacado a la luz valiosos restos arqueológicos, entre los que destaca un edificio de almacenes en un sorprendente estado de conservación. Sin embargo, lo que ha proporcionado fama a Contrebia Belaisca ha sido la recuperación entre sus ruinas de uno de los conjuntos epigráficos más importantes del Mediterráneo occidental, formado por cuatro documentos realizados sobre grandes láminas de bronce, a los que en los últimos años han ido sumándose otras inscripciones de menor entidad.

Tres de estos bronces recogen textos redactados en lengua celtibérica, escritos haciendo uso del llamado “signario paleohispánico”, que era el tipo de escritura utilizado por íberos, celtíberos y probablemente también vascones en los siglos II y I a.n.e. Nuestro conocimiento del celtibérico es todavía limitado, sin embargo los bronces de Botorrita son de importancia capital ya que, no solo constituyen los documentos conservados más extensos en esa lengua, sino que, además, están entre los textos más extensos en cualquiera de las lenguas célticas antiguas que tenemos atestiguadas, por lo que han despertado el interés de investigadores de todos los rincones del globo.

El cuarto de los bronces, conocido como “tabula contrebiensis”, fue redactado en latín. Recoge el resultado de un pleito que, en el año 87 a.n.e., enfrentó a la ciudad vascona de Alaun (Alagón) y la ibérica de Salduie (Zaragoza) por la construcción de un canal de riego. El gobernador provincial romano, Cayo Valerio Flaco, encargó a los miembros del senado de Contrebia Belaisca que arbitraran en la resolución del conflicto y sancionó su actuación.

Resulta una interesante casualidad que el primero de los documentos jurídicos que ha proporcionado el territorio aragonés esté relacionado, precisamente, con los problemas derivados de la gestión del agua y los regadíos, una constante que ha condicionado la Historia de Aragón desde la Antigüedad hasta el presente.

 

Borja Díaz Ariño, Catedrático del Departamento de Ciencias de la Antigüedad, Universidad de Zaragoza