Iglesia de Santa María en Tobed
Expresión de la multiculturalidad medieval

Tobed
Tobed

Tobed, Zaragoza

La iglesia de Santa María en Tobed, construida durante la segunda mitad del siglo XIV, materializa la realidad multicultural que se vive en el territorio de Aragón durante el otoño medieval.

Diferentes motivos heráldicos proclaman la memoria de sus promotores, siguiendo el uso medieval; el escudo de la orden del Santo Sepulcro campea grabado con gramil en la capa de estuco que recubre el recinto y también aparece modelado con yeso en las tracerías de los ventanales. Asimismo, comparecen las armas de Benedicto XIII en la clave del último tramo de la nave para testimoniar su contribución. Entre todo ello se encuentra la inscripción pintada sobre las celosías en un ventanal cercano a la cabecera, en el que se celebra, en caracteres góticos, la autoría del maestro Mahoma Qalahorri. Estas notas delatan no solo la confabulación de los personajes en la creación artística, sino que, además, ponen de relieve el reconocimiento social que los alarifes musulmanes se habían granjeado entre los magnates del reino.

Como ocurre con los escritos aljamiados, la producción artística se presenta formalmente con aspecto arabizado, pero su contenido pertenece a la tradición cristiana netamente; para una y para otra resultan ajenos, pues es resultado de propio mestizaje. Este proceso de hibridación cultural pervive hasta el siglo XVII con diferentes intensidades y no siempre debe ser entendido como fruto de una armónica convivencia. Justamente la tipología de iglesia-fortaleza en la que se encasilla el templo de Tobed, proyecta al entramado urbano una imagen de control, poder y autoridad, en un contexto marcadamente belicista a cuenta de la guerra entre Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón (1358-1366).

 

Jorge Jiménez López, Contratado Doctor del Departamento de Historia del Arte, Universidad de Zaragoza