Santa María de Sigena
Memoria expoliada

Sigena
Sigena

Villanueva de Sigena, Huesca

Sigena es una fundación de finales del siglo XII efectuada por la reina Sancha, esposa de Alfonso II, como un núcleo monástico muy particular porque estaba asociado a la orden de San Juan del Hospital y era, por tanto, un caso único. Tuvo una dotación señorial importante en la comarca de los Monegros y su etapa de auge alcanza hasta el primer tercio del siglo XIV. Al tratarse de un monasterio femenino, nunca tuvo la presencia política de otros como San Juan de la Peña, San Victorián, Santa María de Rueda o Santa María de Veruela, cuyos abades participaban en las Cortes bajomedievales. Durante la etapa final de la Edad Media su importancia declinó y en el periodo moderno se convirtió en un convento rural. Sin embargo, durante el siglo XIII había consolidado un patrimonio artístico (sobre todo unas pinturas murales) de elevada calidad y todo el conjunto fue desmantelado a lo largo del siglo XX en diversas y caóticas circunstancias. La recuperación de este patrimonio se ha erigido en un foco de la memoria aragonesa en los últimos años, como símbolo de la pérdida de la riqueza patrimonial que ha aquejado a la comunidad autónoma y, con razón o sin ella, del despojo al que ha sido sometida por agentes externos poderosos.

 

Carlos Laliena Corbera, Catedrático del Departamento de Historia, Área de Historia Medieval, Universidad de Zaragoza